El 27 de diciembre de 2025 se publicaron en el Diario Oficial de la Federación (DOF) las Reglas Generales de Comercio Exterior para 2026 (RGCE 2026), con entrada en vigor a partir del 1 de enero de 2026 (salvo disposiciones transitorias).

En enero de 2026 se publicaron diversos Anexos que complementan la operación y, en general, surten efectos al día siguiente de su publicación.

El mensaje operativo de las RGCE 2026, es claro: la autoridad está elevando el estándar de evidencia y consistencia digital de las operaciones (documentos, datos y trazabilidad), y distribuye responsabilidades entre quienes intervienen en la cadena de comercio exterior.

El impacto de las RGCE 2026 se concentra en importadores, exportadores y sus terceros (agentes aduanales, transportistas, operadores logísticos, almacenes, proveedores de información y cumplimiento). Las decisiones relevantes suelen estar en tres frentes:

• Evidencia y trazabilidad: qué documentos sostienen la operación y cómo se relacionan entre sí (facturación, transporte, pedimento, pagos, inventarios y registros internos).
• Gobernanza de terceros: responsabilidades contractuales, derechos de auditoría, y controles mínimos exigibles a intermediarios.
• Sistemas y validaciones: calidad de datos antes del despacho (captura, validación, conciliaciones, perfiles de riesgo y consistencia con plataformas fiscales y aduaneras).

Preguntas que resulta necesario plantearte:

¿La evidencia documental que usamos hoy permite reconstruir la operación de principio a fin?

Conviene revisar si la documentación cierra entre sí y con los datos transmitidos: un expediente incompleto o inconsistente suele traducirse en aclaraciones, requerimientos o contingencias. La utilidad práctica no es solo defensiva: mejora control interno, trazabilidad y continuidad operativa con terceros.

¿Tenemos definidos, por contrato, los deberes de información y colaboración de nuestros intermediarios?

Cuando un tercero participa en el despacho o en el flujo de información, el riesgo no desaparece: se traslada a la operación. Cláusulas de entrega de evidencia, estándares de datos, auditoría y respuesta ante requerimientos suelen ser tan relevantes como la tarifa del servicio.

¿Nuestros sistemas detectan inconsistencias antes del despacho (no después)?

Las RGCE 2026 y sus Anexos refuerzan la lógica de validación y transmisión de datos. Si los errores se detectan tarde, el costo es operativo (retrabajo, tiempos, demoras) y de control (expedientes que no sostienen auditorías posteriores).

¿Estamos listos para gestionar un evento de suspensión en padrones o autorizaciones relacionadas?

La gestión eficaz depende de dos cosas: (i) diagnóstico rápido de la causa probable, y (ii) evidencia organizada para corregir y acreditar cumplimiento. Un protocolo interno (legal-operativo) reduce el tiempo de reacción y evita improvisación documental.

¿Vemos aduanas como parte del mismo ecosistema fiscal y de cumplimiento?

En la práctica, aduanas interactúa con facturación, contabilidad, inventarios, declaraciones y perfiles de riesgo. Cuando la información se administra por áreas desconectadas, aumentan los puntos ciegos y la exposición frente a revisiones integrales.

En FMB acompañamos a equipos legales, fiscales y de operaciones en el diseño de estructuras de cumplimiento que sean sostenibles: expedientes probatorios, gobernanza de terceros y alineación de datos y sistemas con los puntos de control relevantes.

Si te resulta útil contrastar tu operación contra estos criterios, podemos trabajar en conjunto un plan de implementación realista.

“Certeza jurídica para decisiones estratégicas”